miércoles, abril 29, 2009

locura

Es inexplicable: un trabalenguas de emociones que van y vienen, se esconden, te tocan por la espalda, huyen, se instalan con todo su peso, se evaporan, se inhalan, se revuelven, se calman. El idioma, un huracán en la cabeza. El corazón, rey destronado que se amotina en el dolor de espalda con su corona de hojalata.
Así, como puedes, levantas fortalezas por la mañana y por la noche agitas la bandera blanca hacia un horizonte descampado.
Te pondrías a llorar, a la hora en la que sólo estás tú. Y a reir cuando te roza la ilusión sin medidas (o viceversa).
En este estado emocional incubas el desgarro o la caricia, depende del discurso o del método, la música, el color de la tarde. Depende de tu capacidad para entenderlo todo o no entender nada. Entender, incomprensiblemente, que ese rayo que te parte los huesos, te ha cogido en el patio, sin escudos.

miércoles, abril 22, 2009

clint eastwood

Durante cuánto tiempo intentando protegerme de esto. Lo había leído, lo intuía en las canciones y en las películas. Suponía que sería arrasador. Imaginaba que removería cimientos, pondría patas arriba, cambiaría muebles de sitio, desordenaría coordenadas, daría vuelta los cuadros, apagaría las velas, escondería las llaves conocidas, bifurcaría las rutas, convertiría en amnesia las rutinas.
Me lo temía y sin embargo. No tuve miedo. Nunca quise mirar esta otra parte: no pensé que podría ser clint eastwood bajo la lluvia.
Yo no llevo paraguas y tú no sabes ver mi cara dentro de tu tormenta.
Así paso las horas, en esta espera inesperada y muda: descosiendo cicatrices, perdiendo la cordura perdida, viendo subir la marea de preguntas y dudas hasta la altura de mis rodillas.

martes, abril 21, 2009

aprender (por Liniers)

martes, abril 14, 2009

re